Citizen Bullhead 67-9011: Un Icono de los Años 70
Orígenes y contexto histórico
El Citizen Bullhead 67-9011 debutó a principios de la década de 1970, en plena era de innovación relojera japonesa. Concebido como un cronógrafo automático para un público activo y moderno, su diseño rompió esquemas al ubicar la corona y los pulsadores en la parte superior de la caja (a las 12H), una disposición que evocaba los “cuernos de un toro”. Este rasgo le valió el apodo “Tsuno” (“cuerno” en japonés), marcando su identidad visual frente a competidores como Seiko. Su producción, concentrada entre 1972 y 1975, respondió a la demanda de relojes deportivos con funcionalidad avanzada y estética atrevida, aunque su discontinuidad temprana lo convirtió en pieza codiciada por coleccionistas.
Innovación técnica: El calibre 8110
El corazón del Bullhead fue el calibre 8110, un movimiento automático de 23 rubíes y 28.800 alternancias/hora, destacado por tres avances revolucionarios:
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Función flyback: Permitía reiniciar el cronógrafo sin detenerlo previamente, una tecnología reservada entonces a relojes de alta gama.
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Embrague vertical y rueda de pilares: Garantizaban precisión en el inicio, parada y reinicio del cronógrafo, reduciendo desgastes.
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Carga bidireccional: Optimizaba la reserva de marcha (40 horas) mediante un sistema eficiente.
A diferencia de sus contemporáneos, el 8110 incorporaba ajuste rápido de fecha y día mediante la corona, pero su construcción priorizaba la delgadez, sacrificando resistencia al agua y durabilidad extrema.
Diseño: Estética y funcionalidad
El modelo deslumbró con una caja de acero de 38.5 mm —compacta para estándares actuales— con líneas angulares y “orejas” integradas para el brazalete. Su esfera, disponible en colores vibrantes como amarillo, naranja, blanco y plateado, presentaba subesferas en contraste (comúnmente negro o azul) para mejorar la legibilidad. Elementos clave incluían:
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Agujas de bloque y segundero naranja: Recubiertas de material luminiscente (tritio) para visibilidad nocturna.
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Bisel taquimétrico: Para cálculos de velocidad.
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Brazalete “fishbone”: De acero con eslabones rectos y cierre plegable, diseñado como extensión orgánica de la caja.
A pesar de su perfil utilitario, el cristal mineral y la escasa hermeticidad limitaban su uso en entornos extremos.
Legado y relevancia cultural
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Culto vintage: Tras su descontinuación en 1975, el 67-9011 se revalorizó por su rareza y conexión con la cultura pop. Su aparición en “Érase una vez en Hollywood” (2019), luciéndolo Brad Pitt, relanzó su fama entre nuevas generaciones.
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Problemas de conservación: Muchas piezas originales sufrieron degradación del material luminiscente o modificaciones en componentes, haciendo ejemplares intactos auténticos tesoros.
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Herencia técnica: Su calibre 8110 influyó en cronógrafos modernos, como los de Blancpain y Audemars Piguet, al demostrar que tecnologías como el flyback podían ser accesibles.
Reediciones y homenajes contemporáneos
En la década de 2010, Citizen revivió el espíritu Bullhead con modelos como el Eco-Drive AV0080-88E:
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Titanio y carga solar: Materiales modernos y movimiento Eco-Drive con 8 meses de reserva.
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Función flyback y 200m resistencia: Mejoras técnicas que superaban limitaciones del original.
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Diámetro ampliado (43 mm): Adaptado a gustos actuales, pero conservando la silueta “Tsuno”.
Conclusión: Un símbolo de audacia técnica
El Citizen Bullhead 67-9011 encarna la osadía relojera japonesa de los 70: un diseño que desafiaba convenciones, una mecánica pionera (flyback en serie masiva) y una estética que fusionaba deportividad y elegancia. Más que un reloj, es un testimonio de cómo la innovación puede nacer de replantear lo establecido, dejando una huella que perdura medio siglo después en muñecas de coleccionistas y amantes del diseño.
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