La historia de Certina, y en particular de su icónico modelo Blue Ribbon, es un testimonio de la innovación y la dedicación a la precisión que ha caracterizado a esta marca suiza desde sus inicios. Fundada en 1888 por los hermanos Adolf y Alfred Kurth en Grenchen, Suiza, Certina se ha consolidado como una marca reconocida por su resistencia, fiabilidad y diseño atemporal.
Los inicios de Certina
Los hermanos Kurth comenzaron produciendo movimientos de relojería de alta calidad bajo el nombre “Kurth Frères”. Con el tiempo, la empresa evolucionó y, en 1938, adoptó el nombre Certina, derivado de la palabra latina “certus”, que significa “seguro” o “confiable”. Este nombre reflejaba su compromiso con la precisión y la durabilidad.
Innovación y tecnología
En 1959, Certina introdujo una innovación revolucionaria: el sistema DS (Double Security). Este concepto, basado en un mecanismo de amortiguación de golpes, un cristal reforzado y una junta especial, hacía que los relojes fueran extremadamente resistentes al agua, los impactos y la presión. Este avance sentó las bases para la creación de relojes robustos y confiables, ideales para actividades exigentes.
Nacimiento del Blue Ribbon
El Certina Blue Ribbon fue lanzado en la década de 1960 y rápidamente se convirtió en un ícono de la marca. Este reloj se caracterizaba por su diseño elegante y sofisticado, combinado con la tecnología DS que garantizaba su durabilidad. El nombre “Blue Ribbon” (Cinta Azul) evocaba un sentido de excelencia y distinción, como el premio máximo en competiciones.
El Blue Ribbon destacaba por su esfera limpia, sus índices aplicados y sus manecillas clásicas, que lo convertían en un reloj versátil, adecuado tanto para ocasiones formales como para uso diario. Además, su resistencia al agua y a los golpes lo hacían ideal para aquellos que buscaban un reloj elegante pero funcional.
Certina en el mundo del deporte
Certina ha estado estrechamente vinculada al mundo del deporte, especialmente al automovilismo y al tenis. En los años 60 y 70, la marca patrocinó a pilotos de carreras y equipos de tenis, consolidando su imagen como una marca dinámica y orientada a la acción. El Blue Ribbon, con su combinación de estilo y resistencia, encajaba perfectamente en este contexto.
Legado y actualidad
Hoy en día, Certina sigue siendo sinónimo de calidad y precisión. El Blue Ribbon ha sido relanzado en varias ocasiones, manteniendo su diseño clásico pero incorporando tecnologías modernas. Estos relojes son apreciados por coleccionistas y amantes de la relojería por su estética atemporal y su herencia histórica.
La marca forma parte del Swatch Group, lo que le ha permitido seguir innovando y manteniendo su posición como una de las marcas suizas más respetadas. El Blue Ribbon sigue siendo un símbolo de la elegancia y la fiabilidad que han definido a Certina durante más de un siglo.
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